Qué hace

Qué no hace
Un sistema claro conoce sus límites.
No gestiona reservas. Orienta a los huéspedes hacia su página de reservas, donde su propio sistema completa la reserva.
No sustituye el criterio humano. Las solicitudes complejas o delicadas se entregan a su equipo, no se responden a base de conjeturas.
No adivina ni alucina. Todo lo que no puede confirmar pasa a su equipo.
En funcionamiento
21:40. Un huésped pregunta si el restaurante puede acoger grupos de diez los sábados.
Su equipo está atendiendo a los huéspedes.
El asistente confirma el dato a partir de su propia información y dirige al huésped a la página de reservas.
Una segunda pregunta que no puede confirmar se deriva a recepción, con la conversación completa adjunta.
Nada se pierde. Nada se inventa.
Lee de su página web y de los documentos que usted aporta, y se conecta al sistema de reservas que ya utiliza. Definimos el alcance, las fuentes y las derivaciones con usted antes de que nada entre en funcionamiento.

El Asistente Virtual es uno de tres sistemas.
Si prefiere que le mostremos dónde recae la carga operativa, el breve cuestionario le indica el punto de partida adecuado. A veces es un solo sistema.
